¿Cómo puedo, mediante mi intervención, fomentar las capacidades de mis alumnos a partir del trabajo con textos tomando en cuenta el contexto en el que laboro?
La adquisición de la lengua escrita en el nivel de preescolar ha venido tomando un punto importante dentro de nuestro quehacer docente, desde hace poco tiempo se comenzó a pretender que en el último grado del preescolar se enseñara a los pequeños a leer y escribir con el fin de que no tuvieran dificultades al momento de ingresar a la primaria. Esta idea se fue apoderándose de las metas ambiciosas de las instituciones particulares, en donde los padres de familia exigen un alto nivel educativo y de aprendizaje para sus hijos.
Pero hay que destacar que esta situación no fue exclusiva de estas instituciones, poco a poco los padres de familia de las escuelas de gobierno, así como algunos docentes y directivos de dichos planteles comenzaron a interesarse en que sus alumnos también aprendieran esto ya que así tendrían un buen prestigio y reconocimiento de la sociedad.
Al respecto, yo como docente de este nivel educativo, considero que sí es importante que los niños adquieran y conozcan algunas características del lenguaje escrito, ya que mediante éste el niño puede establecer y mantener relaciones interpersonales, expresar sentimientos y deseos, intercambiar ideas y opiniones, así como obtener información, en síntesis, nos ayuda a construir el conocimiento en relación al mundo que nos rodea.
Debo señalar que por influencia o demanda de la sociedad, nuestra tarea al respecto del lenguaje escrito se ve exigida a que trabajemos con los alumnos actividades tradicionalistas como las planas o memorizaciones, que desde mi punto de vista se realizan sin un propósito específico, no propician aprendizajes significativos para los pequeños y solamente resultan tediosas y cansadas para los pequeños.
Como menciona el Programa de Educación Preescolar, es importante favorecer la familiarización con el lenguaje escrito a partir de situaciones que pongan en juego los conocimientos que han adquirido los niños en el ambiente que se desenvuelven, evidentemente algunos tendrán mayor conocimiento que otros al respecto, pero de nosotras depende que se propicien nuevas experiencias que permitan el agrado e interés por la adquisición de la lengua escrita, sin llegar a forzarlo y respetando su nivel de desarrollo.
Existen variadas experiencias que permiten a los niños descubrir algunas de las características y funciones del lenguaje escrito, al participar en estas situaciones no solo aprenden acerca del uso funcional del lenguaje escrito sino también disfrutan de su función expresiva.
No hay que olvidar que el acto de escribir es un acto reflexivo, de organización, producción y representación de ideas, y con los intentos que realizan los pequeños van descubriendo el sistema de escritura de manera natural.
Por tal motivo es importante destacar que en la educación preescolar, las educadoras no tenemos la responsabilidad de enseñar a leer y escribir a nuestros alumnos de 3° de manera convencional utilizando algún método específico, sino por el contrario debemos de propiciar situaciones en que los niños tengan oportunidades de familiarizarse con el lenguaje escrito.
Se tiene la idea que el dejar al niño planas de letras o palabras, ejercicios caligráficos o musculares sirven para preparar a los niños para la escritura, lo cual es erróneo, carece de sentido y además no plantea ningún reto conceptual para los niños. Es importante que los niños expresen gráficamente sus ideas mediante situaciones variadas que le van a permitir reconocer e identificar características del sistema de escritura sin ninguna exigencia u obligación.
Hola Darany:
ResponderEliminarTe felicito por la creación de tu blog, solamente faltaría que incorpores la historia de vida.Un saludo cordial y adelante con la ocnstrucción de tu portafolio.